La llamada Ciudad del Oro es una caja de sorpresas y si bien no es una ciudad de otro mundo en algunos aspectos lo parece.
El inicio de cualquier visita a la ciudad ha de ser el canal que entra desde el mar y la divide en dos, "Dubai Creek".
En la parte Norte está Deira, el distrito comercial y tradicional, al Sur, Bur Dubai, que es donde se mezclan la zona mas ultramoderna con la zona histórica.
La mejor forma de recorrerla es por la costa en un taxi acuático, así se evitarán los atascos habituales de los puentes y los túneles, y tampoco es una ciudad fácil de recorrer a pie, los taxis acuáticos son la mejor opción y están en marcha hasta medianoche, un recorrido de diez minutos cuesta treinta centavos de dólar y por un precio de unos 10$ podemos navegar el canal en un dhow o barco trodicional.
Otro barrio que no hay que dejar de visitar es Jumeirah, lleno de mansiones fastuosas, hoteles de lujo y movida nocturna, con unas playas paradisíacas y una de las mezquitas más bellas de Oriente Medio.

Sitios que visitar son Dubai Marina, con sus once kilometros de zona muelles y zona de ocio a lo largo de la costa; o Hydropolis que es el primer hotel submarino del mundo; o Dubailand que quizá sea el parque de ocio más grande del globo, con seis zonas temáticas y una megaciudad del deporte donde se puede practicar cualquier disciplina, siendo especialmente llamativo un enorme cerro nevado donde se puede esquiar.
El superlujo y un clima envidiable todo el año lo convierten en uno de los destinos turístcos más punteros para los perfiles económicos más altos y los clientes más exclusivos. Uno de los principales pasatiempos en Dubai es ir de compras, ya que cuenta con el centro comercial más grande del mundo con tiendas de las marcas más prestigiosas, tambien es recomendable dar un paseo por el zoco prestando especial atención a las vidrieras, la joyería, las alfrombras o las especias.
Por unos 4€ (20 dirhams) puedes fumarte una pipa de agua árabe con tabaco y esencias, tambien llamada shisa. En cuanto a la gastronomía las comidas más habituales son el labbouleh (maiz partido, remojado, y mezclado con tomates, cebolla, menta y perejil), koussa mahshi (calabacines rellenos) o falafel (bolitas fritas de puré de garbanzo y semilla de sésamo). El cerdo y sus derivados están prohibidos en el Islam, yen consecuencia no lo encontraremos en Dubai.
El gahwa (café tradicional) se sirve sin azúcar como símbolo de hospitalidad y presente de bienvenida.
Dubai es un pais que apuesta fuerte por el turismo y la prueba son los 10 millones de turistas que se esperan recibir en2010. Si tu economía te lo permite, no lo dudes, sé uno de esos 10 millones y acércate al Oasis más deslumbrante de la tierra.